Incertidumbre

INCERTIDUMBRE

Si existe una palabra capaz de definir el momento actual esa es incertidumbre. La sensación de no saber, de no tener control, de no pisar suelo firme, la constante inestabilidad, la preocupación colectiva y el desconcierto externos, hacen necesario un cambio radical en nuestra manera de vivir. El ego reacciona asustado cuando ahí fuera no encuentra ninguna certeza. En algunas ocasiones, el miedo le conduce a la ira o a la frustración, en otras, a replegarse atemorizado como si de un cangrejo se tratase. La incertidumbre hace que nos sintamos asustados, inseguros, indefensos y frustrados. De lo que necesitamos darnos cuenta es de que el hecho de que palpemos la incertidumbre con las manos no significa que no podamos encontrar certezas. Simplemente es que las estamos buscando en el lugar equivocado.

Margaret Drabble decía que cuando nada es seguro, todo es posible. Si lo de fuera no sirve, si no está siendo capaz de proporcionarnos la seguridad y certezas que necesitamos para vivir esta experiencia, a lo mejor, ha llegado el momento de dirigir nuestra atención a otro lugar, a otra parte de nuestro ser, capaz de transformar incertidumbre en seguridad, y miedo en amor y plenitud.

El suelo firme existe, claro que existe. La certeza también. Ambos están en nuestro interior y crecen cuando invertimos la atención y comenzamos a dirigirla hacia dentro. Cuando aprendemos a habitarnos y a reconocer que todos los recursos y potencialidades están y siempre han estado en nosotros. Cuando cultivamos la fe en quienes somos y en nuestro poder para crear, cuando reconocemos nuestra Divinidad y comenzamos a ver lo de fuera, solo y únicamente, como un espejo que nos muestra lo que necesitamos cambiar.

Estamos cansados, yo diría que exhaustos, es normal. El desafío y la limitación es casi constante, pero tengo la certeza de que somos capaces de ver luz entre tanta oscuridad. 2020 representa el derrumbamiento de un sistema obsoleto y caduco, la caída de estructuras y patrones internos que ya no podemos sostener por más tiempo. 2020 nos está obligando a cambiar, a encontrar seguridad en lo desconocido, a otorgarle valor a lo que hasta ahora dábamos por hecho, a reinventarnos y a aprender a habitarnos. 2020 nos está diciendo que, pese a la incertidumbre externa, podemos sentir seguridad y certeza. 2020 está siendo un maestro exigente que quiere que hagamos nuestros deberes. Es un maestro que, aunque ahora no podamos verlo, nos quiere. 2020 está removiendo la Tierra, estableciendo nuevos pilares y construyendo nuevas bases para el comienzo de una Nueva Era.

Feliz presente,

Almudena Migueláñez.

Photo by Aziz Acharki

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